¿Por qué bostezamos?

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gatoComo ya sabréis, en este blog nos tomamos la licencia de tratar distintos temas sobre ciencia, simplemente por el hecho de compartir nuestras curiosidades e inquietudes y sin ninguna otra pretensión. Dicho esto, el motivo de este post es fruto de una mañana de intenso trabajo durante la cual nos invadió un repentino ataque de bostezos que se fueron propagando de forma paulatina entre los miembros de UbiK y nos preguntamos ¿qué es el bostezo?, ¿por qué se produce?, ¿es posible evitar que se nos pegue?

El bostezo, ese gran misterio: pegadizo, incontrolable, recurrente… Sobre él sabemos que suele ocurrir antes de acostarse o justo al despertar, cuando tenemos hambre o estamos aburridos o que no solo los humanos los sufrimos sino que muchos otros animales lo hacen. No obstante, no es tan evidente darse cuenta que también bostezamos antes de nacer (a las escasas 20 semanas de gestación), y que aproximadamente el 60% de las personas es sensible a su contagio (al verlo, o incluso al oírlo), pero que en enfermos de esquizofrenia o de autismo apenas se propaga.

Según la definición del diccionario de la RAE, bostezar es hacer involuntariamente, abriendo mucho la boca, inspiración lenta y profunda y luego espiración, también prolongada y generalmente ruidosa. Es indicio de tedio, debilidad, etc., y más ordinariamente de sueño.

Definiciones lexicográficas aparte, los científicos han propuesto varias causas de por qué bostezamos, aunque ninguna ha conseguido resolver la duda. Las tres conjeturas más aceptadas son la de la oxigenación, la de la activación y la de la temperatura.

  • Hipótesis de la oxigenación: defiende que el bostezo es un método muy rápido y eficaz para aportar oxígeno al cuerpo. No obstante, son muchos los científicos que rechazan esta teoría puesto que una respiración más rápida es un método mucho más eficaz para oxigenar el cuerpo.
  • Hipótesis de la activación: como comentábamos antes, el bostezo suele suceder cuando acabamos de levantarnos, antes de ir a dormir, cuando estamos cansados, aburridos… de modo que esta hipótesis defiende que el bostezo es un método que usa nuestro cuerpo para mantenernos alerta.
  • Hipótesis de la temperatura: un estudio de la Universidad de Princeton (EUA) ha evidenciado que bostezar permitiría disminuir la temperatura “refrigerando el cerebro". La temperatura cerebral antes de dormir es la más elevada del día y al bostezar podríamos conseguir reducirla. Para testearlo, los investigadores controlaron la temperatura cerebral antes y después del bostezo y vieron que antes de bostezar hay un aumento de temperatura que baja después de cada boqueada. También observaron que bostezamos más cuando la temperatura ambiente es templada y menos cuando es fría; de hecho, los bostezos prácticamente desaparecen al aplicar un paño de agua gélida en la frente.

Por otro lado, un estudio realizado por el Museo de Historia Natural de la Universidad de Pisa (Italia) indica que el contagio del bostezo es un mecanismo para compartir las emociones, de modo que podría haber aspectos vinculados con la empatía. Los resultados del estudio mostraron que el ritmo del contagio de los bostezos es mayor, en primer lugar, con parientes; en segundo lugar, con amigos; luego con conocidos; y, por último, con desconocidos.

Otras hipótesis aseguran que el contagio se debería al efecto de sincronización, igual que cuando todos comen, nosotros también queremos comer; o si todos se mueven, nosotros también queremos movernos.

Dicho esto es el momento de hacer una prueba, veamos si eres capaz de terminar el post sin haber bostezado o haber tenido ganas de hacerlo (¡si es que no lo has hecho ya de tanto comentarlo!)

bostezos

Si todavía no has bostezado prueba a ver si puedes resistirte con este video.

¿Qué tal? ¿Has podido resistir la tentación?