La estrategia de comunicación, vital para cualquier organización, sea la que sea, porque...

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Estrategia de comunicaciónTodos comunicamos aunque creamos que no. No hacerlo de una forma consciente y planificada nos lleva a comunicar una imagen opaca, provocando la sensación en los demás de que tenemos algo que esconder. Y esto sirve tanto para las personas como para las empresas; ya sean públicas o privadas.

“Les quería preguntar si en esos camiones transportan productos tóxicos, pero no tienen ni página web. Seguro que hacen algo ilegal”.

Debemos ser transparentes, mostrar disponibilidad y ser accesibles. No comunicar de forma consciente con nuestros públicos y grupos de interés es un gran error. Estaremos comunicando, pero estaremos haciéndolo mal, o en el peor de los casos, otros lo estarán haciendo por nosotros sin nuestra supervisión.

“¿Eso?, es un centro de investigación, pero no hacen nada, sólo malgastar dinero público”.

Sin una estrategia de comunicación, las percepciones que generemos en los demás escaparán a nuestro control. Estaremos comunicando mensajes de forma inconsciente que pueden ser muy perjudiciales para nuestra organización y estaremos perdiendo la oportunidad de atajarlos a tiempo.

“En el periódico local dicen que despedirán a media plantilla, como la dirección no ha dicho nada, debe ser verdad”.

Debemos ser el origen principal de información, sino nos arriesgamos a que otros se conviertan en la fuente principal de informaciones sobre la organización. Debemos saber cuáles son nuestros grupos de interés y conocer si disponen de los canales de dialogo suficientes para obtener la información que queremos transmitirles.

“Me gustaría trabajar en ese centro. No paran de presentar proyectos de investigación”.

La solución pasa por definir una estrategia de comunicación que nos conecte con todos los grupos de interés. Ésta será básica para conectar con nuestros públicos objetivo y crear relaciones positivas con ellos que nos ayuden a mejorar sus percepciones y nuestra reputación. Al final, una mejor reputación aportará valor real para la organización traduciéndose en; más facilidad para obtener financiación o subvenciones, un mayor interés de los profesionales por trabajar en nuestra organización, un entorno con un ambiente más favorable hacia la organización, una mayor credibilidad e interés de los medios y en resumen una expectativas mejores y positivas por parte de todos los grupos de interés.