Slogans: Mensajes custodiados por el inconsciente

Escrito por Eva Loste. Posted in Blog

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Los que sois de la cosecha del 70 y ahora estáis alrededor de los cuarenta años, seguro que tenéis interiorizado aquello de “si te ofrecen drogas, di no!”. Esta campaña de publicidad, que llegó a Europa a finales de los ochenta, en realidad nació a finales de los setenta en Estados Unidos y fue impulsada por Nancy Reagan, primera dama del momento. Se podría decir que la juventud americana de aquella época estaba atravesando una adolescencia demasiado experimental, con índices de consumo de hasta un 50% entre los estudiantes del “High School”. La campaña “Just Say No” pretendía dar armas a este segmento de la población, facilitándoles el incómodo “no” a aquellos chicos que, simplemente, preferían pasar de las drogas. La campaña fue un éxito y consiguió en una década reducir el consumo de drogas en más de la mitad; el secreto, un buen eslogan, un mensaje directo y claro que el inconsciente del adolescente americano interiorizó, fácilmente.

¿Qué es el inconsciente? Pues se podría decir que son todos aquellos procesos que pasan en nuestro cerebro sin que nosotros nos demos cuenta. El inconsciente es quién está detrás del “mal rollo” que sin saber sientes por alguien, del miedo instantáneo a la oscuridad o de por qué escogemos un trabajo y no otro….es decir, está detrás de la mayoría de las tomas de decisiones que llevamos a cabo en nuestro día a día. Cuando aprendemos algo nuevo, en cambio, es nuestro cerebro consciente quien intenta automatizar el nuevo conocimiento. Ir en bici, multiplicar, conducir, nadar…da igual, hasta que la lección no está aprendida el “consciente” acapara toda atención. Cuando ya sabemos cómo hacerlo, es el inconsciente, entonces, quien se encarga de la ejecución. Por este motivo, una vez aprendido, podemos ir en bici, conducir y nadar sin parar en el equilibrio, el juego de palancas o la coordinación de brazos, respectivamente.

Cuando escuchamos un slogan pegadizo, el cerebro consciente tiene que “aprender” muy poco y rápidamente el eslogan queda custodiado por el inconsciente. Think Different de Apple o La chispa de la vida de Coca-cola no son sólo mensajes que tenemos interiorizados sino también percepciones de marca que, sin cuestionarnos, asociamos a todos los productos de estas casas y, ¿gracias a quién? Al inconsciente y al ingenio de los publicistas.

Por eso, antes de hacer una ponencia, presentar un producto o elaborar un slógan es conveniente escoger bien los mensajes, frasearlos con gracia y esperar a que el inconsciente de tus potenciales clientes haga el resto.